Venezuela: El ciudadano promedio consume apenas 7 kilos de carne al año

Venezuela.- Expertos en economía agrícola advierten que la producción de carne y cerdo es la más baja de las últimas décadas.

Según varios estudios de universidades, gremios empresariales y centros de investigación independientes, en la Venezuela de 2020 persistirán los problemas de producción y distribución de proteínas, en especial de la población más vulnerable.

Las cajas con comestibles de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) no contienen pollo, cerdo, huevos o carne, con lo cual se condena a los dependientes de este subsidio a vivir sin una alimentación balanceada.

De acuerdo con los cálculos y la investigación del economista Wilfredo Briceño, en la actualidad el venezolano está consumiendo aproximadamente 7 kilos de carne por habitante, unas 560.000 toneladas por año.

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Según Briceño, los rebaños se han reducido porque hay una severa escasez de medicinas para los animales que no permiten la realización de planes sanitarios. Esto impacta negativamente la eficiencia en la reproducción. Así también, la inseguridad jurídica inhibe las inversiones además del abigeato o robo de ganado actúan en la misma dirección.

Desde la perspectiva del consumidor, la merma en la demanda se relaciona directamente con la hiperinflación, ya que el bajo consumo obedece, esencialmente, a la caída estrepitosa de la capacidad de compra del ciudadano común.

El economista Briceño cree que esta situación se agravará “pues la inflación seguirá su criminal curso ascendente, en consecuencia, el precio de la carne seguirá aumentando, los salarios continuarán perdiendo poder de compra y el consumo seguirá descendiendo”.

Otra proteína animal que está ausente en la dieta cotidiana de los venezolanos más pobres es el cerdo.

El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos- Fedenaga-, Armando Chacín, comentó a este medio que la industria porcicultora solo está produciendo 20% de su capacidad instalada. “Está trabajando a su mínima capacidad pues no tienen acceso a alimentos concentrados y a maíz amarillo, que son dos componentes fundamentales de la dieta de los cerdos”.

Chacín aseguró que la falta de planificación desde los ámbitos gubernamentales, la crisis económica y la falta de músculo financiero de la industria nacional evitó que se programara un ciclo de cría de cerdo que pudiera abastecer medianamente al mercado local en el año 2019.

Cuestionó el plan de importaciones masivas de cerdo que hizo el gobierno de Maduro, para surtir del producto a la red de distribución de los Clap, a fin del año 2019.

“Las divisas que se utilizarron para traer cerdo desde el exterior pudo ser destinada a la inversión en el campo venezolano y para la mejora del sector porcino nacional, el cual se recupera muy rápidamente si hay inyección de capitales”.

Chacín advierte que la política de importaciones del gobierno de Maduro da trabajo en las industrias de otros países y cierra puestos nacionales. Los porcicultores han tenido que cambiar de rubro y hasta de negocio.

Técnicos de la ONG “Ciudadanía en acción” presentaron el jueves la actualización del Informe de la disposición alimentaria en Venezuela. Su director ejecutivo, el sociólogo Edison Arciniega, explicó a Infobae que se intensificó la ausencia de proteína animal en la dieta del venezolano y muy especialmente el de escasos recursos que depende del programa de alimentación Clap.

“Ni en las cajas del Clap ni en la mesa del venezolano promedio hay suficiente proteína animal: huevos, leche, carne o cerdo. Registramos que entre enero y diciembre de 2019 hay un déficit de alimentación de 62,6%. En tanto que la dieta local está conformada por cereales, raíces y tubérculos, azúcares, leguminosas, hortalizas. La ingesta de carnes de res y de cerdo, aves y huevos representa menos de 3% de la disposición promedio de alimentos”.

Sobre las cajas o bolsas Clap, instauradas por Maduro en el año 2015, las disposiciones oficiales señalan que las deben tener un peso de 19 kilos. No obstante, el peso promedio de este lineamiento para el mes de diciembre osciló entre 8 y 9 kilos.

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